A amenos le pareció todo divertido.
No tengo prejuicios, tengo prejueces.
Torpe brisa.
Luces de cruce.
Los pelos aprendieron a nadar.
La música cesó y sonaron las campanas.
Nos quedan algunas exhalaciones y una dilatadas pupilas.
La vida: ese icoño sin marca registrada.
Los afluentes del mal.
En una tierra sin bacas.
Sirena de café.
Duda que asalta a las tres, no es duda.
Como un invierno atado a la pata del banco.
Paso de cebra al otro lado.
José Alfredo Jiménez.
Como un espanto de gaviotas.
Tanta quietud sin delantal!
La dictadura de los estanques.
Poco.
Discutieron y luego se mataron pactando su amistad.
El pentagrama de la vida, esa espera llamada locura.
La naranja se dio cuenta que era ácida y se fue al bingo.
Al final nos queda el hastío de haber sido sobrinos del tedio y desamparo.
Las letrinas del amor no pasaron el ITV.
A qué hora me dijiste que dejabas de sonreir?
Me enteré por terceros que había quedado segundo.
Me recuerdas a las mujeres que-no-sé-cómo-son.
Bautizo azabache con aguacate. Tu pelo negro (A Pilar).
Qué bien que lo entendiste mal!
Cuanto más resto, más sumo.
La familia, esa trampa organizada.
Sin sed.
Qué estúpida necesidad, la de morirse ocupado.
Mi oropel no tenía coche.
Sólo una mesa con dos cafés.
Mister seguridad cogió miedo al caracol.
Estoy bien solo.
También mal acompañado.
Me encuentro bien.
Soy atractivo, guapo . . .
Se está yendo todo a tomar por culo!
Los sobres de cola-cao podrían reducir su contenido.
los cantos de la conmoción orinaban en la iglesia.
Tú has visto alguna vez a un chino rellenando una quiniela?
Era un vil nada búfalo.
lunes, 5 de noviembre de 2007
Anónimo argentino
Hoy en la ciudad, todos, absoutamente todos se despertaron con granos de azúcar en los labios. Sólo se dieron cuenta los que al despertar se besaron.
Re-flex-iones (once)
Tengo unos prejuicios de antebrazo.
Denunciaron a la anunciación y la condenaon a muerte.
Cuando lees mis poemas, estos alcanzan una gloria que no les pertencen (A Paco Sevilla).
Dijiste adiós. Yo dije, a tí.
Un mundo raro, sin ascensor, ni salida de emergencia (A José Alfredo Jiménez).
Me resbalo tan bien!
Prefiero las manzanas amarillas para la compota.
La jaula y el pájaro tomaban champán.
Ahora reconozco mi hogar en cuanto entro en el.
La golondrina cagaba alambre de espino.
El gorrión escuchaba a Dylan y hacía trampas al tordo.
Nación.
Noción.
Nada.
Las piedras me hablaban idiomas que ya conocía, pero no sirvió para mucho.
Por supuesto que el mundo no gira a mi alrededor, de hecho dudo que gire.
Atrapado al tiempo libre.
Qué bien, hoy me he puesto el jersey al revés.
Me fui con mi propio pié ajeno.
Narcótico de conductas.
El más muerto atesoraba un mar entero.
Piscinas de caracteres con conserje mudo de acciones.
Un alzehimer de luna llena.
Té verde. Té veo.
Esfera en alza.
Tormenta de garbanzos sin piel.
Aerofagia sin pistolas.
Los dientes morían a mordiscos.
El delfín comenzaba.
Conocí a un guardia jurado ateo.
Sonrío de Tajo.
Aislado de mar.
El cuadro endureció sus colores.
Algunas veces creo que me repito.
Algunas veces creo que me repito.
Algunas veces creo que me repito.
Vino el de las entradas de emergencia, y salió corriendo.
Goya y yo lo sabíamos.
Pasé desapercibido y nadie me reconoció.
Hoy he conseguido andar 200 metros solo.
Sólo me caí.
Y logo un icono.
Tanta gente ajena tan cercana que parece ajena!
Si "nos"
Faltaba un guante para cubrir las dos manos.
Por fin he descubierto la enfermedad.
La toxicidad de los insectos.
La vajilla se nos fue por la chimenea.
Aquella noche, todos los meses se disfrazaron de mayo. (A Pilar)
Guillotina, garrote vil.ç
Recobro.
Pago dos veces.
A posta de quién?
Sede de motores diesel.
Los lirios se enamoraron de las amapolas.
Confidencias de poliéster.
Denunciaron a la anunciación y la condenaon a muerte.
Cuando lees mis poemas, estos alcanzan una gloria que no les pertencen (A Paco Sevilla).
Dijiste adiós. Yo dije, a tí.
Un mundo raro, sin ascensor, ni salida de emergencia (A José Alfredo Jiménez).
Me resbalo tan bien!
Prefiero las manzanas amarillas para la compota.
La jaula y el pájaro tomaban champán.
Ahora reconozco mi hogar en cuanto entro en el.
La golondrina cagaba alambre de espino.
El gorrión escuchaba a Dylan y hacía trampas al tordo.
Nación.
Noción.
Nada.
Las piedras me hablaban idiomas que ya conocía, pero no sirvió para mucho.
Por supuesto que el mundo no gira a mi alrededor, de hecho dudo que gire.
Atrapado al tiempo libre.
Qué bien, hoy me he puesto el jersey al revés.
Me fui con mi propio pié ajeno.
Narcótico de conductas.
El más muerto atesoraba un mar entero.
Piscinas de caracteres con conserje mudo de acciones.
Un alzehimer de luna llena.
Té verde. Té veo.
Esfera en alza.
Tormenta de garbanzos sin piel.
Aerofagia sin pistolas.
Los dientes morían a mordiscos.
El delfín comenzaba.
Conocí a un guardia jurado ateo.
Sonrío de Tajo.
Aislado de mar.
El cuadro endureció sus colores.
Algunas veces creo que me repito.
Algunas veces creo que me repito.
Algunas veces creo que me repito.
Vino el de las entradas de emergencia, y salió corriendo.
Goya y yo lo sabíamos.
Pasé desapercibido y nadie me reconoció.
Hoy he conseguido andar 200 metros solo.
Sólo me caí.
Y logo un icono.
Tanta gente ajena tan cercana que parece ajena!
Si "nos"
Faltaba un guante para cubrir las dos manos.
Por fin he descubierto la enfermedad.
La toxicidad de los insectos.
La vajilla se nos fue por la chimenea.
Aquella noche, todos los meses se disfrazaron de mayo. (A Pilar)
Guillotina, garrote vil.ç
Recobro.
Pago dos veces.
A posta de quién?
Sede de motores diesel.
Los lirios se enamoraron de las amapolas.
Confidencias de poliéster.
Re-flex-iones (diez)
Aquellos calendarios de bolsillo que cabín en un pecho de cartón.
El otro día me desperté y había extraviado unos versos.
Un domingo por la mañana decubrí una tarde de martes.
. . . y ver salir el sol de un paquete de tabaco.
Era tan franco que murió de sinceridad.
Le regalé un luego a hasta . . . hasta luego.
Sólo la tengo en uve.
Anhelaba una rica explotación y encontré una explotación rica.
Se respetaron las caras apretándose las manos.
Volveré cuando regrese, nunca después.
Nunca fue tan brillante el instante.
Ella, complice de sus gestos.
Estaba todo tan claro que la confusión les invitó a comer.
Buena metáfora.
Café asusto.
Pretérito periférico.
El esclavón que no cesa.
Tropecé con un trampolín etcétera.
Un diente de limón me amargó el día.
Me alojó en las tinieblas.
No es más que la vida haciendo de menos.
A veces con un libro de poesía es suficiente.
Tiempo cero.
Exquisito brócoli.
Luz de gas.
Todos los vientos juntos se refriaban.
Chocolate sin plomo.
El otro día soñé que sabía nadar.
Siempre a unos milímetro de nada.
Heridas sin mano.
Pasión confusa.
semáforo bobo.
Muestra de botones.
El otro día me desperté y había extraviado unos versos.
Un domingo por la mañana decubrí una tarde de martes.
. . . y ver salir el sol de un paquete de tabaco.
Era tan franco que murió de sinceridad.
Le regalé un luego a hasta . . . hasta luego.
Sólo la tengo en uve.
Anhelaba una rica explotación y encontré una explotación rica.
Se respetaron las caras apretándose las manos.
Volveré cuando regrese, nunca después.
Nunca fue tan brillante el instante.
Ella, complice de sus gestos.
Estaba todo tan claro que la confusión les invitó a comer.
Buena metáfora.
Café asusto.
Pretérito periférico.
El esclavón que no cesa.
Tropecé con un trampolín etcétera.
Un diente de limón me amargó el día.
Me alojó en las tinieblas.
No es más que la vida haciendo de menos.
A veces con un libro de poesía es suficiente.
Tiempo cero.
Exquisito brócoli.
Luz de gas.
Todos los vientos juntos se refriaban.
Chocolate sin plomo.
El otro día soñé que sabía nadar.
Siempre a unos milímetro de nada.
Heridas sin mano.
Pasión confusa.
semáforo bobo.
Muestra de botones.
ESKORBUTO: Crónica de una vida prestada.
Su lema era contra todos y contra nadie. Tres personalidades en una. Josu, cuya admiración por los Who lellevaba a coserse una torpe tela con el logo de su grupo favorito en la cazadora, nunca de cuero. Algunas veces, en los conciertos hasta llegaba a tocar con las seis (6) cuerdas de su guitarra, pero cuando se quedaba con cuatro (4) era lo mismo. El mensaje quedaba intacto.
Juanma con sus rizos de despistado e insolente y con un aro en su lóbudo, siempre izquierdo, acompañaba a su compañero como si aquello no fuera con él, pero el disfrute de tocar con sus
colegas alcanzaba momentos de delirante brutalidad. Paco, tímido, huidizo, introvertido aporreaba anárquicamente, pero con una contundencia casi paranoica. Parecía no disfrutar, pero se jactaba de tocar con la mejor banda de R´n´R jamás soñada. Eskorbuto fueron el delirio. Eran una ceremonia de la confusión, crónica de una sociedad como la que les tocó vivir. Hacían muecas a la tragicomedia salvaje del día-noche-día.
Pero a pesar de todo lo trágico que rodeó a sus días y a sus noches, nunca faltó el sentido del humor, imprescindible para vivir y para morir.
Junto con Cicatriz y R.I.P, eskorbuto formó esa trilogía que marcó una época, una forma de vivir, de sentir, de sentirse vivos. Su inmortalidad pasaba porque estaban vivos y porque, qué cojones, siguen estándolo. Eskorbuto fue, es y será un ejemplo de honestidad. La banda más honesta de la Historia, sin duda alguna. Ahora su inmortalidad pasa por su legado musical-filosófico-social. Jamás su música morirá mientras exista un ápice de honestidad y coherencia en la tierra. Sus conciertos, sus declaraciones eran propios de auténticas espaldas mojadas deseosos, ansiosos, de alcanzar la otra orilla de nombre y futuro incierto. No hay futuro, o sí, pero desde luego, y quizá de una atormentada manera, afortunadamente no era para éllos. Josu, no cambies nunca. Juanama, no te peines nunca. Paco, sigue disfrutando de su presencia. Josu, Juanma, Paco, Os quiero!
18 septiembre 2.001
Este texto me lo pidió Diego Cerdán y lo incluyó en su libro, "Eskorbuto: Historia Triste", Ediciones Marcianas /2001 / Apartado 156.228 / 28080 Madrid/91.526.41.34 /687.52.03.45 /
diegocerdan@terra.es
Juanma con sus rizos de despistado e insolente y con un aro en su lóbudo, siempre izquierdo, acompañaba a su compañero como si aquello no fuera con él, pero el disfrute de tocar con sus
colegas alcanzaba momentos de delirante brutalidad. Paco, tímido, huidizo, introvertido aporreaba anárquicamente, pero con una contundencia casi paranoica. Parecía no disfrutar, pero se jactaba de tocar con la mejor banda de R´n´R jamás soñada. Eskorbuto fueron el delirio. Eran una ceremonia de la confusión, crónica de una sociedad como la que les tocó vivir. Hacían muecas a la tragicomedia salvaje del día-noche-día.
Pero a pesar de todo lo trágico que rodeó a sus días y a sus noches, nunca faltó el sentido del humor, imprescindible para vivir y para morir.
Junto con Cicatriz y R.I.P, eskorbuto formó esa trilogía que marcó una época, una forma de vivir, de sentir, de sentirse vivos. Su inmortalidad pasaba porque estaban vivos y porque, qué cojones, siguen estándolo. Eskorbuto fue, es y será un ejemplo de honestidad. La banda más honesta de la Historia, sin duda alguna. Ahora su inmortalidad pasa por su legado musical-filosófico-social. Jamás su música morirá mientras exista un ápice de honestidad y coherencia en la tierra. Sus conciertos, sus declaraciones eran propios de auténticas espaldas mojadas deseosos, ansiosos, de alcanzar la otra orilla de nombre y futuro incierto. No hay futuro, o sí, pero desde luego, y quizá de una atormentada manera, afortunadamente no era para éllos. Josu, no cambies nunca. Juanama, no te peines nunca. Paco, sigue disfrutando de su presencia. Josu, Juanma, Paco, Os quiero!
18 septiembre 2.001
Este texto me lo pidió Diego Cerdán y lo incluyó en su libro, "Eskorbuto: Historia Triste", Ediciones Marcianas /2001 / Apartado 156.228 / 28080 Madrid/91.526.41.34 /687.52.03.45 /
diegocerdan@terra.es
Esperando nada
Hoy en la ciudad todos, absolutamente todos esperaban nuevos acontecimientos. En la espera de dichas nuevas, un primer grupo falleció, otros emigraron, y los últimos, el resto fueron testigos de las defunciones y enterraban a sus difuntos y despedíab a sus familiares y amigos.
Bolo
15 noviembre 2.005
Bolo
15 noviembre 2.005
Cucharas y Arte
No sabían ni cuándo ni cómo ocurría, pero la cubertería iba desapareciendo, especialmente las cucharas.
La gerencia de la cafetería del Museo Reina Sofía intensificó las medidas y la seguridad, poniendo un énfasis especial en la identificación del ladrón o ladrones de un hurto tan peculiar.
Era tal em empeño por vigilar y descubrir al autor o autores de la desparición de las preciadas cucharas, que cuadros, librería y otras dependencias del Museo quedaron totalmente desguarnecidas de cualquier vigilancia lo que prvocó robo de libros, cuadros . . .
De esta manera ya desaparecían libros, cuadros, cucharas, etc y no sabían ni cuando ni cómo ocurría.
Bolo
16 noviembre 2.005
La gerencia de la cafetería del Museo Reina Sofía intensificó las medidas y la seguridad, poniendo un énfasis especial en la identificación del ladrón o ladrones de un hurto tan peculiar.
Era tal em empeño por vigilar y descubrir al autor o autores de la desparición de las preciadas cucharas, que cuadros, librería y otras dependencias del Museo quedaron totalmente desguarnecidas de cualquier vigilancia lo que prvocó robo de libros, cuadros . . .
De esta manera ya desaparecían libros, cuadros, cucharas, etc y no sabían ni cuando ni cómo ocurría.
Bolo
16 noviembre 2.005
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