Lo que faltaba, haber si ahora va a resultar que soy poeta!
Siempre pedí flores al santoral y me ragaló dos mayos y un septiembre con miel.
Si me aprietas los machos, suelto a as hembras.
Bombas de bombones.
Asistía a un cursillo para aprender atar mis zapatos sin cordones.
Estúpido nitrógeno sin afeitar.
Como dijo el filósofo: dadme 1.000 € y me los gastaré esta noche.
Le ofrecí un instante.
Me regaló varias eternidades.
No me doy por aludido ni por un alud.
La sonrisa volvió a su origen.
Gen.
Tu paraíso.
Mi dolor.
Barrio sin ventilador.
Blues con microhondas.
La resina de los vivos.
Homero se rompió un brazo.
La ola se hizo a sí misma.
Me preguntó qué y le respondí 20 minutos.
Eternidad: mekagoentuputamadre, siempre!!!
Quejas y reflexión haqcán tablas.
Debe de hacer mucho frio cuando asesinas a alguien.
Algunas veces, cuanto más claridad, más problemas.
La sonrisa del mundo, no me hace ni puta gracia!
Para combatir el tedio, el miedo.
Teléfono.
Puerta entreabierta.
Veticuatro manzanas.
Ninguna tocaba suelo.
Sólo por morir.
El gitano con su bulería.
Fui a Lima y me saqué una uña.
Insolación de soledad.
La manzanilla dejó de ser y se convirtió en pera de mi mesita.
Hueles a sol de Valencia.
A perejil de abril.
Más vale muchos tardes que un solo nunca.
Cuando pasas delante de la pescadería y suena "Insurrección" de El último de la fila es que la cosa está mejorando.
Me dieron un oscar y se lo regalé a un jaime.
Se operan para parecerse a otra operación.
Qué romántico e incómodo es atesorar una enorme capacidad para enfermar!
Tengo prejuicios y un cactus.
El otoño alquiló sus hojas.
El túnel estaba oscuro de tercer hombre.
Satie contrajo matrimonio con la mañana de los jueves.
Verde metálico sin apetito.
Viento de dudas.
Zancadillas de cordura.
Menú del día: 8.30€
Quiero una mesa para treinta y cinco personas.
Hoy ceno solo.
Plutonio se enamoró de Platón.
lunes, 5 de noviembre de 2007
Cada vez que me dices cada vez . . .
Cada vez
que
me dices
cada vez . . .
plegaria para autista
hortiga de mano derecha
lagartijas chill out
me abrumas con tomate
sed desmedida
los atardeceres amamantan juncos huérfanos
una corbata en el matadero
amor sin redes ni pescado
pimientos rojos, verdes, mi bandera
la luna jubila la noche
la memoria de las frutas
una pisicina sin trampolín
anorexia sin ventilador
deshollinador con hilo musical
alquilo brocha y brocheta
acordes sin remite
pierdo el decoro y desencanto
yo soy lo cotididiano
la muerte acecha y aguas
desenfundo la indiferencia
me metes el arcoiris en el bolsillo
peluquería para zebras sordas
el kiwi que me regalaste aquel día
espacio, amistad entre desconocidos, dos, 2.
No sé cuántas,
no sé cuántas
veces son
cada vez
que me dices
cada vez . . .
(A Raymond Carver)
que
me dices
cada vez . . .
plegaria para autista
hortiga de mano derecha
lagartijas chill out
me abrumas con tomate
sed desmedida
los atardeceres amamantan juncos huérfanos
una corbata en el matadero
amor sin redes ni pescado
pimientos rojos, verdes, mi bandera
la luna jubila la noche
la memoria de las frutas
una pisicina sin trampolín
anorexia sin ventilador
deshollinador con hilo musical
alquilo brocha y brocheta
acordes sin remite
pierdo el decoro y desencanto
yo soy lo cotididiano
la muerte acecha y aguas
desenfundo la indiferencia
me metes el arcoiris en el bolsillo
peluquería para zebras sordas
el kiwi que me regalaste aquel día
espacio, amistad entre desconocidos, dos, 2.
No sé cuántas,
no sé cuántas
veces son
cada vez
que me dices
cada vez . . .
(A Raymond Carver)
Re-flex-iones (ocho)
La torpe luz de la mesita me contaba chistes que no entendía, de noche.
Anoche soñé que soñaba y estaba soñando.
Todo, absolutamente todo dependía de un hilo, de bala.
Bolas de fuego arrasando campos de algodón.
Tus labios, que estúpidos!
San Elías fumaba mucho.
Calumnia innovadora.
El fin del mundo alquiló un apartamento en las nubes.
Los días comienzan a alargarse. El lunes, 180 centímetros.
Se alquilan naves.
Cuándo se divorcian las amapolas?
El avión olvidó su origen . . .
Peligroso, se me antoja que un día no llame el miedo a mi puerta.
Me pierdo
en los espacios,
en los tiempos,
en los abismos,
en mi cocina.
Los tordos obsevaban el maiz mientras este veía "Las uvas de la ira".
El limón le dijo a la cebolla: y tu padre, qué tal?
Los arroces del desierto.
La sed del agua.
Péndulo de rebajas, jas, jas, jas . . .
Kafka escuchaba a Zappa los domingos por la mañana.
La lluvia y los caracoles pactaban.
En la oscuridad todos los gatos son ratones pardos.
El día se desvanece entre mis brazos llenos.
Anoche soñé que soñaba y estaba soñando.
Todo, absolutamente todo dependía de un hilo, de bala.
Bolas de fuego arrasando campos de algodón.
Tus labios, que estúpidos!
San Elías fumaba mucho.
Calumnia innovadora.
El fin del mundo alquiló un apartamento en las nubes.
Los días comienzan a alargarse. El lunes, 180 centímetros.
Se alquilan naves.
Cuándo se divorcian las amapolas?
El avión olvidó su origen . . .
Peligroso, se me antoja que un día no llame el miedo a mi puerta.
Me pierdo
en los espacios,
en los tiempos,
en los abismos,
en mi cocina.
Los tordos obsevaban el maiz mientras este veía "Las uvas de la ira".
El limón le dijo a la cebolla: y tu padre, qué tal?
Los arroces del desierto.
La sed del agua.
Péndulo de rebajas, jas, jas, jas . . .
Kafka escuchaba a Zappa los domingos por la mañana.
La lluvia y los caracoles pactaban.
En la oscuridad todos los gatos son ratones pardos.
El día se desvanece entre mis brazos llenos.
Re-flex-iones (siete)
Se regalan obstáculos para todas las edades.
La calle del mar.
No quiero molestar, y menos agradar.
Mi parchís se hizo chis y se partió en mil pedazos de pocos meses.
Si no hay nada que hacer, por qué ese persistente miedo a perder, perder qué?
Se citaron el día de reyes y se regalaron abonos para la piscina municipal.
El sur de la utopía estaba helado de tutti frutti.
En una ocasión me presentaron a un ciprés y no me dio mi nombre.
La manzana de las cosas.
Este idiota de dosmilsiete me temo que va a ser más impár que el pasado año.
Hay veces que se convierten en algunas.
La verdad cotidiana, mentira con redes.
Pienso y lo comparto con mi perro.
Las últimas noches se repartían.
Hielo y whisky jugaban al ajedrez.
Mi corazón se iba por el desagüe.
Con un poema es suficiente.
Me encuentro acompañado cuando estoy solo. Además, parece que estoy solo.
Rayos.
Truenos.
Uva.
Busca conceptos.
Galimatías.
Roma.
Compré un GPS y me salió un WRT.
Cuando llegue, pronto te quitaré el polvo.
Fui a Yakarta y no encontré remite.
Atrapo tristezas al vuelo.
Furtivos rumores.
Guisantes de oferta.
Me acerco al pez que más calienta.
Obstinación en la meta.
Adoro coleccionar cosas inservibles,
Es de una utilidad!
Hoy no he escrito nada.
Nevaban peonzas.
Comí una ración de migas que pegaban bien.
Vi un spiderman de pecho.
Techo.
Silbé a una chica en la calle.
En casa me susurró Carmen de Bizet.
Puse un punto.
No era el principio.
No era el final.
No eras tú.
Aveces acierto y me incomoda.
Cómoda.
El despertador se despestó solo.
Champú vespertino.
Me miré las manos y estaban allí.
Se sospechó que era sospechoso.
El dolor de corazón estaba en el dedo.
Voy tapando huecos para abrir boquetes.
Vi columpiarse al jazmín y reía las gracias del cemento.
A las tres, los pájaros cantaban a duo.
Se sorteban pensamientos vanales con resultados nulos.
Horóscopo con tinieblas.
El mundo me permitió pernoctar.
El steel-guitar de aquella balada me hizo llorar lágrimas de limón.
La luna me enseñó las bragas.
Merendaban embutido.
Aquella película en blanco y negro.
La mañana del domingo volaba a la estación cocheras.
La pista se llenó de señales.
Como mucho, soy mediocre.
Dudo hasta de la prima de la duda.
La empresa era tan seria que no se permitía el lujo de bromear.
Te estaño tanto!
Tu pelo.
Tu tristeza.
Una taza de cola-cao.
Mi abanico.
Preso de la soledad.
Agua destilada.
Prados grisáceos de cielo raso.
Orquídea para desayunar.
Van Gogh y Litz saltaban a la cuerda.
A la cuerda le repitía el chorizo.
La salida y la meta se disputaban el protagonismo.
Río por no sal.
Cerdos en la playa.
El banco me dijo demora y le repliqué dementa.
La calle del mar.
No quiero molestar, y menos agradar.
Mi parchís se hizo chis y se partió en mil pedazos de pocos meses.
Si no hay nada que hacer, por qué ese persistente miedo a perder, perder qué?
Se citaron el día de reyes y se regalaron abonos para la piscina municipal.
El sur de la utopía estaba helado de tutti frutti.
En una ocasión me presentaron a un ciprés y no me dio mi nombre.
La manzana de las cosas.
Este idiota de dosmilsiete me temo que va a ser más impár que el pasado año.
Hay veces que se convierten en algunas.
La verdad cotidiana, mentira con redes.
Pienso y lo comparto con mi perro.
Las últimas noches se repartían.
Hielo y whisky jugaban al ajedrez.
Mi corazón se iba por el desagüe.
Con un poema es suficiente.
Me encuentro acompañado cuando estoy solo. Además, parece que estoy solo.
Rayos.
Truenos.
Uva.
Busca conceptos.
Galimatías.
Roma.
Compré un GPS y me salió un WRT.
Cuando llegue, pronto te quitaré el polvo.
Fui a Yakarta y no encontré remite.
Atrapo tristezas al vuelo.
Furtivos rumores.
Guisantes de oferta.
Me acerco al pez que más calienta.
Obstinación en la meta.
Adoro coleccionar cosas inservibles,
Es de una utilidad!
Hoy no he escrito nada.
Nevaban peonzas.
Comí una ración de migas que pegaban bien.
Vi un spiderman de pecho.
Techo.
Silbé a una chica en la calle.
En casa me susurró Carmen de Bizet.
Puse un punto.
No era el principio.
No era el final.
No eras tú.
Aveces acierto y me incomoda.
Cómoda.
El despertador se despestó solo.
Champú vespertino.
Me miré las manos y estaban allí.
Se sospechó que era sospechoso.
El dolor de corazón estaba en el dedo.
Voy tapando huecos para abrir boquetes.
Vi columpiarse al jazmín y reía las gracias del cemento.
A las tres, los pájaros cantaban a duo.
Se sorteban pensamientos vanales con resultados nulos.
Horóscopo con tinieblas.
El mundo me permitió pernoctar.
El steel-guitar de aquella balada me hizo llorar lágrimas de limón.
La luna me enseñó las bragas.
Merendaban embutido.
Aquella película en blanco y negro.
La mañana del domingo volaba a la estación cocheras.
La pista se llenó de señales.
Como mucho, soy mediocre.
Dudo hasta de la prima de la duda.
La empresa era tan seria que no se permitía el lujo de bromear.
Te estaño tanto!
Tu pelo.
Tu tristeza.
Una taza de cola-cao.
Mi abanico.
Preso de la soledad.
Agua destilada.
Prados grisáceos de cielo raso.
Orquídea para desayunar.
Van Gogh y Litz saltaban a la cuerda.
A la cuerda le repitía el chorizo.
La salida y la meta se disputaban el protagonismo.
Río por no sal.
Cerdos en la playa.
El banco me dijo demora y le repliqué dementa.
domingo, 4 de noviembre de 2007
Re-flex-iones (seis)
Pequeñas escaramuzas para atentar contra la tristreza.
Ya no voy rápido ni al festival de cortos.
El tiempo es tan relativo que no permite la entrada en absoluto.
Si esponsorizas mi borrachera de esta noche, prometo no darte la espalda.
Si la mente es esto, ponme dos con mucho kepchup.
Era muy alta su costura.
Mi corazón se rompe en mil pedazos y uno de éllos es para tí.
Tú crees que (ya) han puesto sofásen el cielo?
Llévame alli, allí donde sólo quepamos tú y yo.
Si quieres morir por mí, pues muérete!
La distancia es un absurdo bolero con cara de estúpido.
Comencé el año leyendo a Chejov.
Estaba extenuado en me quedé en do.
Si te preguntan hasta cuándo te quedas, es que no te van a llamar.
La rosa era custodiada por la policía municipal.
Rosa.
Roja.
Solitaria.
Las piedras calculaban, aunque su fuerte era la filisofía.
Me encontraba tan bien, que me perdí.
A personas desconocidas les dije dónde cené ayer.
Sólo miento para llegar a ser sincero.
Tengo apetito y un poco de miedo.
Ahora que no tengo coche, me ponen menos multas.
Entiendo que creera confusión que el autobus de las cinco saliera a la cinco.
Se rascaba la espalda como si fuera suya.
Llegará pronto el día en el que muntarán por escribir cartas.
Aníbal, en su soledad, se folló a un camello y empezó a trapichear.
No sé por qué, pero cuando limpio mis lentes veo mejor.
San Sebastián se enamoró de un flechazo.
Petrarca era negro y jugaba en la NBA.
Aveces escupo a mis heces y me mandan a la mierda.
Todos los espejos decían lo mismo.
Hoy puede ser un gran día.
Vale, pues regálaselo a gran.
Tomaba ron para rocar.
Todo es una mierda, pero por lo menos huele mal.
Cuántos colores había?
Todos, aunque algunos estaban de vacaciones.
Puse una pantalla de graves y dios de leves.
Mi médico de cabecera era extremidades.
Olvidé el yodo y el tudo. ´
Lástima de herida!
Alargar la vida, hacia dónde?
El rey de espadas practicaba esgrima con una prima de Cuenca.
Subir, bajar, no es lo mismo?
Qué bonita la muerte cuando se viste de amarillo!
La borrachera se quedó en borra.
La felicidad.
Oruga vacilona.
Voy corriendo a casa y cago en la nevera.
No quiero que me perdones.
Por favor, no hagas que me encuentre bien.
Lo de Marx era suyo.
Encontré un rincón en el mundo con calefacción central.
Un domingo libra, el otro esterlina.
Entre pila y pila, bautizo.
Cuando se pierden las referencias, encuentras las dierencias.
La rebeldía de su pelo pronosticaba pasado.
Me salió un callo y me fui al monte.
No encuentro liquidez para nadar.
Sobredosis.
Aros de cebolla.
Encontraron herrumbre en el paraíso.
No me contengo con tenerdor.
La luz la enviaba con morse.
Esparcía dolor por las avenidas.
Manto de estrellas con despertador.
Le lancé mi pañuelo.
Me regaló un beso por costilla.
La mentira.
Lo peor.
Lo único.
Ya somos más europedos.
Lo llevaba en su interior y se encontró un calzoncillo.
La hiena saltaba al vacío.
Vendedor de escrúpulos.
Pidió un año der excedencia y se excedió.
Ya no voy rápido ni al festival de cortos.
El tiempo es tan relativo que no permite la entrada en absoluto.
Si esponsorizas mi borrachera de esta noche, prometo no darte la espalda.
Si la mente es esto, ponme dos con mucho kepchup.
Era muy alta su costura.
Mi corazón se rompe en mil pedazos y uno de éllos es para tí.
Tú crees que (ya) han puesto sofásen el cielo?
Llévame alli, allí donde sólo quepamos tú y yo.
Si quieres morir por mí, pues muérete!
La distancia es un absurdo bolero con cara de estúpido.
Comencé el año leyendo a Chejov.
Estaba extenuado en me quedé en do.
Si te preguntan hasta cuándo te quedas, es que no te van a llamar.
La rosa era custodiada por la policía municipal.
Rosa.
Roja.
Solitaria.
Las piedras calculaban, aunque su fuerte era la filisofía.
Me encontraba tan bien, que me perdí.
A personas desconocidas les dije dónde cené ayer.
Sólo miento para llegar a ser sincero.
Tengo apetito y un poco de miedo.
Ahora que no tengo coche, me ponen menos multas.
Entiendo que creera confusión que el autobus de las cinco saliera a la cinco.
Se rascaba la espalda como si fuera suya.
Llegará pronto el día en el que muntarán por escribir cartas.
Aníbal, en su soledad, se folló a un camello y empezó a trapichear.
No sé por qué, pero cuando limpio mis lentes veo mejor.
San Sebastián se enamoró de un flechazo.
Petrarca era negro y jugaba en la NBA.
Aveces escupo a mis heces y me mandan a la mierda.
Todos los espejos decían lo mismo.
Hoy puede ser un gran día.
Vale, pues regálaselo a gran.
Tomaba ron para rocar.
Todo es una mierda, pero por lo menos huele mal.
Cuántos colores había?
Todos, aunque algunos estaban de vacaciones.
Puse una pantalla de graves y dios de leves.
Mi médico de cabecera era extremidades.
Olvidé el yodo y el tudo. ´
Lástima de herida!
Alargar la vida, hacia dónde?
El rey de espadas practicaba esgrima con una prima de Cuenca.
Subir, bajar, no es lo mismo?
Qué bonita la muerte cuando se viste de amarillo!
La borrachera se quedó en borra.
La felicidad.
Oruga vacilona.
Voy corriendo a casa y cago en la nevera.
No quiero que me perdones.
Por favor, no hagas que me encuentre bien.
Lo de Marx era suyo.
Encontré un rincón en el mundo con calefacción central.
Un domingo libra, el otro esterlina.
Entre pila y pila, bautizo.
Cuando se pierden las referencias, encuentras las dierencias.
La rebeldía de su pelo pronosticaba pasado.
Me salió un callo y me fui al monte.
No encuentro liquidez para nadar.
Sobredosis.
Aros de cebolla.
Encontraron herrumbre en el paraíso.
No me contengo con tenerdor.
La luz la enviaba con morse.
Esparcía dolor por las avenidas.
Manto de estrellas con despertador.
Le lancé mi pañuelo.
Me regaló un beso por costilla.
La mentira.
Lo peor.
Lo único.
Ya somos más europedos.
Lo llevaba en su interior y se encontró un calzoncillo.
La hiena saltaba al vacío.
Vendedor de escrúpulos.
Pidió un año der excedencia y se excedió.
viernes, 2 de noviembre de 2007
Re-flex-iones (cinco)
La muchacha ciega empezaba a verlo claro acompañada de su café con leche.
Antes de César ya era Julio.
Celtas e Iberos fumaban Ducados.
Me dió plantón . . . de manila.
Conseguí unas perlas patedas que no brillaban.
Vi la luz y ni me miró (A Todd Rundgren).
Pidió paso y le regalaron La Yenka.
No me ganso, sopa (A Gila).
Cuánto tiempo pasa desde que transcurre, ocurre?
Pedí fuego al reloj,
No me dio ni los minutos.
Sobrealiente en genios ajenos.
Era existencialista, pero no me acuerdo de qué.
No hice suelo y casi me caigo.
Esto no es lo mío, me voy a lo tuyo.
Tenía un para de asuntos entre manos.
Perdí los tres.
Si no me acuerdo de todo, cómo me voy acordar de nada!
. . . y si colisionamos con el paraíso!
Una noche primaveral.
Estorninos.
Sed de vivir.
Botella y cuello se enfrentaban a vidrio partido.
Me voy a la esquina y le gano al rincón.
Eran dos y empataron a cero.
Johnny encogió su perfil.
Si tengo la tensión alta me la bajo de internet.
Ya aprendí a colocar las piezas del cubo.
Ahora comienzo con la fregona.
Antes de César ya era Julio.
Celtas e Iberos fumaban Ducados.
Me dió plantón . . . de manila.
Conseguí unas perlas patedas que no brillaban.
Vi la luz y ni me miró (A Todd Rundgren).
Pidió paso y le regalaron La Yenka.
No me ganso, sopa (A Gila).
Cuánto tiempo pasa desde que transcurre, ocurre?
Pedí fuego al reloj,
No me dio ni los minutos.
Sobrealiente en genios ajenos.
Era existencialista, pero no me acuerdo de qué.
No hice suelo y casi me caigo.
Esto no es lo mío, me voy a lo tuyo.
Tenía un para de asuntos entre manos.
Perdí los tres.
Si no me acuerdo de todo, cómo me voy acordar de nada!
. . . y si colisionamos con el paraíso!
Una noche primaveral.
Estorninos.
Sed de vivir.
Botella y cuello se enfrentaban a vidrio partido.
Me voy a la esquina y le gano al rincón.
Eran dos y empataron a cero.
Johnny encogió su perfil.
Si tengo la tensión alta me la bajo de internet.
Ya aprendí a colocar las piezas del cubo.
Ahora comienzo con la fregona.
Re-flex-iones (cuatro)
Sol de nada.
Angustia tribal.
Tres bicicletas.
Zapatillas con escote.
Mi vieja mal eta.
Naufragas de bien!
Sus cigarrillos se encendían al mismo tiempo.
El dolor del caucho.
Me duelen los riñones de Jerez.
La declaración de principios llegó al final.
Los barcos pasaban. La música ya era otra.
Se exportaban guirnaldas.
La savia no sabía.
Le di un corazón.
Me devolvió tres melocotones.
Saltó al vacío y no encontró nada.
Los niños de medio mundo ocupaban la mitad.
Qué caballos lo lograron?
Se comieron el apetito de un silbido.
Las hortalizas de mi huerto.
Sigues cumpliendo años el mismo día?
Para mí, setiembre siempre llevará "pe".
Se clavó un anzuelo y le dolió.
Jesucrito era yonky, pero lo sabía.
El dolor de perder té . . . y manzanilla.
Los García ya conocían su apellido.
Hoy he soñado que hablaba por teléfono con James Brown.
La as pirinas as tutas.
Es pinas y penas descansaban en el campo.
Corto e inteligente hacían largos en una playa de Toledo.
El arco iris jugaba a indios y vaqueros.
La planta convocó y comunicó en rueda de prensa su huelga de sed.
Le di tinto y me respondió tonto.
Le esquivaron pero respetaron sus patillas.
Está bien (no) estar.
Yo (ya) estoy seguro de que no soy (ya) yo.
Pusieron FM al extrardio.
Le di canicas al diablo.
Te acuerdas de aquel día que me olvidé?
El amor es cagar dos veces al día.
Quedé con gratitud y llegó tarde.
Le silbé al gorrión y me cagó en el coche.
El hooligan se comió dos rosas y unas banderillas.
Pelé. Cassius Clay. Eddy Merckx.
Pedí dinero al banco y me regaló madera.
En cuanto veo una X, la convirerto en Y griega.
Al diseñador de mi colectivo le entró una agradable cagalera.
Empezó con un rayo de sol y terminó con una raya de luna.
Soy yonky, pero qué mal lo llevo!
Si extiendo la mano, dejo de tenerla pegada al cuerpo.
Si tengo mucha prisa, paso de la hache.
El gueto se convirtió en gato.
Vendían aliento al peso.
Aquí la unica norma, duval.
El mes que viene no podré quedar contigo.
Tendré gripe.
Sólo quiero que amanezca.
La noche se hace larga.
La noche.
Tristeza y preocupación ejercitban paralelas.
Las trampas me trajeron nuevas.
Salió batracio y se convirtió en rana.
Colgado de una serpentina.
Ya pasó.
Debería de cagar.
Se alquila desolación con buenas vistas.
Quedan pocas calles de doble dirección.
No tengo ninguna razón que merezca la pena tener razón.
En un tramo nos hicimos un trago y robamos unas naranjas.
No son guisantes, pero son enormes!
Lorca y Cohen bailaba a lo suelto.
Una nube le dijo a otra: muévete, muévete un poquito más.
Miras al horizonte y te guiña el ojo una espigada y estúpida línea.
El móvil del crimen fue Ericsson.
Desheredados del mundo, venid a cobrar el finiquito!
Nos besamos bajo las sábanas del monte aquel de apellido confuso.
Angustia tribal.
Tres bicicletas.
Zapatillas con escote.
Mi vieja mal eta.
Naufragas de bien!
Sus cigarrillos se encendían al mismo tiempo.
El dolor del caucho.
Me duelen los riñones de Jerez.
La declaración de principios llegó al final.
Los barcos pasaban. La música ya era otra.
Se exportaban guirnaldas.
La savia no sabía.
Le di un corazón.
Me devolvió tres melocotones.
Saltó al vacío y no encontró nada.
Los niños de medio mundo ocupaban la mitad.
Qué caballos lo lograron?
Se comieron el apetito de un silbido.
Las hortalizas de mi huerto.
Sigues cumpliendo años el mismo día?
Para mí, setiembre siempre llevará "pe".
Se clavó un anzuelo y le dolió.
Jesucrito era yonky, pero lo sabía.
El dolor de perder té . . . y manzanilla.
Los García ya conocían su apellido.
Hoy he soñado que hablaba por teléfono con James Brown.
La as pirinas as tutas.
Es pinas y penas descansaban en el campo.
Corto e inteligente hacían largos en una playa de Toledo.
El arco iris jugaba a indios y vaqueros.
La planta convocó y comunicó en rueda de prensa su huelga de sed.
Le di tinto y me respondió tonto.
Le esquivaron pero respetaron sus patillas.
Está bien (no) estar.
Yo (ya) estoy seguro de que no soy (ya) yo.
Pusieron FM al extrardio.
Le di canicas al diablo.
Te acuerdas de aquel día que me olvidé?
El amor es cagar dos veces al día.
Quedé con gratitud y llegó tarde.
Le silbé al gorrión y me cagó en el coche.
El hooligan se comió dos rosas y unas banderillas.
Pelé. Cassius Clay. Eddy Merckx.
Pedí dinero al banco y me regaló madera.
En cuanto veo una X, la convirerto en Y griega.
Al diseñador de mi colectivo le entró una agradable cagalera.
Empezó con un rayo de sol y terminó con una raya de luna.
Soy yonky, pero qué mal lo llevo!
Si extiendo la mano, dejo de tenerla pegada al cuerpo.
Si tengo mucha prisa, paso de la hache.
El gueto se convirtió en gato.
Vendían aliento al peso.
Aquí la unica norma, duval.
El mes que viene no podré quedar contigo.
Tendré gripe.
Sólo quiero que amanezca.
La noche se hace larga.
La noche.
Tristeza y preocupación ejercitban paralelas.
Las trampas me trajeron nuevas.
Salió batracio y se convirtió en rana.
Colgado de una serpentina.
Ya pasó.
Debería de cagar.
Se alquila desolación con buenas vistas.
Quedan pocas calles de doble dirección.
No tengo ninguna razón que merezca la pena tener razón.
En un tramo nos hicimos un trago y robamos unas naranjas.
No son guisantes, pero son enormes!
Lorca y Cohen bailaba a lo suelto.
Una nube le dijo a otra: muévete, muévete un poquito más.
Miras al horizonte y te guiña el ojo una espigada y estúpida línea.
El móvil del crimen fue Ericsson.
Desheredados del mundo, venid a cobrar el finiquito!
Nos besamos bajo las sábanas del monte aquel de apellido confuso.
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